Cómo comparamos los precios
Un comparador vale lo que valga su método. Este es el nuestro, entero: de dónde sale cada número, cómo se comprueba antes de publicarlo y qué hacemos cuando falla. Última recogida: 22 de octubre de 2026 a las 20:25.
Qué comparamos exactamente
Solo iPhone nuevos, precintados y con garantía, vendidos por tiendas que sirven a España, con el IVA español incluido y libres de operador. Nada más: ni reacondicionados, ni unidades de exposición, ni ofertas atadas a una permanencia.
Comparamos configuraciones, no modelos: hoy son 35 combinaciones de modelo y capacidad repartidas entre 11 teléfonos. Un iPhone 17 Pro de 256 GB y uno de 1 TB tienen mercados distintos y se abaratan a ritmos distintos, así que juntarlos bajo un único precio «desde» escondería justamente lo que hay que decidir.
Un modelo sigue en la lista aunque Apple deje de venderlo, mientras las tiendas tengan unidades nuevas. Lo que sí desaparece en ese momento es la columna de ahorro: sin PVP oficial publicado no hay contra qué comparar, y preferimos dejar el hueco a rellenarlo con el precio del año pasado.
De dónde salen los precios
De las webs de las propias tiendas, leídas automáticamente tres veces al día —a las 8:25, 14:25 y 20:25, hora peninsular— desde una máquina nuestra. Ahora mismo hay 103 ofertas publicadas procedentes de 8 tiendas.
De las 11 tiendas del catálogo, 7 venden y facturan ellas mismas y 4 son webs donde además aparecen vendedores externos. Esa distinción importa más que el precio, porque cambia quién responde de la garantía y de la devolución, y por eso viaja junto al nombre de la tienda en la tabla en lugar de quedarse en una nota al pie. Cada una, explicada de una en una, está en la guía de tiendas.
No todas las tiendas grandes de España están aquí, y no por olvido. El Corte Inglés sirve su listado a un navegador real y luego responde «acceso denegado» en cada ficha de producto; Fnac rechaza cualquier configuración que hemos probado. Antes que publicar precios suyos sin poder verificarlos, no los publicamos.
La verificación, que es lo que de verdad importa
Recoger un precio de un listado es fácil, y es donde se cuelan todos los errores: el listado anuncia 689 € y la ficha, al abrirla, dice otra cosa; o ese precio era el de un color agotado; o el de un pack con accesorios.
Por eso, antes de publicar nada, abrimos la ficha de producto a la que va a enlazar cada precio y comprobamos que la tienda dice ese mismo número. Uno por uno, en cada ciclo. Si la ficha no lo confirma, la oferta se retira en lugar de publicarse.
Hay un matiz que conviene decir en voz alta: cuando no podemos comprobar un precio —la página no da una cifra legible por máquina, como ocurre con las de compra de Apple— la oferta se mantiene. No poder demostrar que un precio es correcto no es lo mismo que demostrar que es falso, y retirar por sistema todo lo no verificable dejaría fuera precisamente la referencia de PVP contra la que se mide el resto.
Desde el 17 de septiembre de 2026 hay un matiz más, y lo aprendimos perdiendo datos buenos: si la ficha publica un precio distinto del nuestro, y publica uno solo, ese precio sustituye al que traíamos en lugar de tirar la oferta. Esa mañana una cadena bajó once precios entre la lectura del listado y la comprobación, diez minutos después, y once ofertas correctas se cayeron de la tabla por ser mejores de lo que decíamos. Si la ficha enseña varias cifras a la vez para el mismo producto, sigue siendo ambigua y la oferta se retira.
Si la recogida entera devuelve cero ofertas, o si ningún precio sobrevive a la verificación, el despliegue se aborta y la web se queda con los precios de ayer. Un dato de ayer, fechado como tal, es mejor que una tabla vacía.
Quién vende de verdad, y por qué descartamos ofertas más baratas
Varias de las tiendas que comparamos son dos cosas a la vez: una tienda y un mercado donde venden terceros. En Amazon y en Carrefour conviven el producto que vende la casa y el de un vendedor externo, en la misma ficha y con el mismo aspecto. Solo publicamos lo que vende la propia tienda, aunque el envío lo haga ella y aunque el de fuera sea más barato, porque la garantía y la devolución las responde quien vende, no quien envía.
Eso nos deja fuera precios reales. El 17 de septiembre, un iPhone 17 Pro de 256 GB aparecía en otro comparador a 1.114 € «en Amazon»: al abrir la ficha, no la vendía Amazon. Nuestro precio ese día era 25 € más caro y lo dejamos, porque decir «Amazon» cuando quien cobra es otro es exactamente el tipo de atajo que hace inútil una comparativa.
Con el producto usado pasa algo parecido, y más disimulado. Casi ninguna tienda escribe «reacondicionado» en el sitio donde se lee el precio: lo dice en la dirección de la página, o en el título de la ficha, o con un nombre propio como «como nuevo», «seminuevo» o «precinto roto». Filtramos todas esas formas, y en las tiendas que mezclan ambas cosas solo aceptamos la ficha que declara por escrito que el producto va sin abrir.
Y descartamos una última cosa: el precio absurdo de una sola tienda. Si una capacidad cuesta más que la capacidad mayor del mismo modelo y esa es la única tienda que la tiene, no es un precio de mercado, es ruido. Ocurrió con un iPhone 16 de 256 GB a 1.520 € mientras el de 512 GB del mismo vendedor estaba en 1.339 €. Si hay dos o más tiendas, se respeta aunque sorprenda: que una capacidad superior esté de liquidación por debajo de la pequeña pasa, y eso es mercado.
Cómo se elige «el mejor precio»
El más barato que esté en stock, para esa configuración exacta, entre las tiendas que consultamos. Sin ponderaciones, sin puntuaciones y sin ningún factor que dependa de si esa tienda nos paga o no. Todas las que comparamos envían gratis a península, así que el precio que ves es el que pagas.
Cuando hay empate, se muestran los dos. Cuando el más barato es un importador paralelo, se muestra igual —es un teléfono nuevo y comprarlo es legal— pero con su etiqueta al lado, porque el vendedor no es distribuidor autorizado y eso cambia cómo se tramita una garantía.
La cuota mensual de la columna «a plazos» no la calculamos nosotros: es la que publica la tienda para ese producto, con su plazo y su TAE. Las tiendas fijan el plazo según el importe, así que aplicar un tipo propio daría una cuota que nadie te va a cobrar.
La etiqueta «mínimo verificado en España»
Algunos precios llevan esa etiqueta. Significa que, además de ser el más barato de nuestras tiendas, iguala o mejora la referencia de mercado que consultamos cada día fuera de nuestro propio listado. Es una comprobación contra alguien que no somos nosotros, para que la palabra «mínimo» no dependa solo de a quién hayamos decidido incluir.
Falla siempre del lado prudente. Si la referencia no se pudo consultar ese día, o tiene más de 36 horas, ninguna oferta lleva etiqueta, aunque sea la más barata del país. Y como esa referencia incluye vendedores de fuera de España, a veces no marcamos un precio que sí es el más bajo aquí. Es el error que preferimos: quedarnos cortos antes que anunciar un mínimo que no lo sea.
El histórico
Guardamos el precio mínimo diario de cada configuración desde el primer día. Llevamos 61 días y 1897 registros. Es una serie corta y la presentamos como lo que es: sirve para saber si el precio de hoy es bueno comparado con las últimas semanas, no para predecir marzo.
Ese archivo no se puede reconstruir hacia atrás. Un día que no se recoge se pierde para siempre, así que no se edita ni se borra, tampoco cuando el número de ayer nos deja en evidencia. De ahí salen el gráfico de evolución de cada modelo y la frase «es su precio más bajo hasta ahora», que solo aparece cuando efectivamente lo es.
Lo que dejamos fuera a propósito
- Reacondicionados y segunda mano. Otro producto, otra curva de precio. Lo explicamos en su propia guía.
- Ofertas de vendedores externos dentro de un marketplace. Aunque aparezcan en la web de una tienda que sí seguimos, el vendedor es otro y las condiciones son otras.
- Precios con permanencia. Una cuota mensual atada a dos años no es comparable con un precio al contado. Viven aparte, en con tarifa, con una calculadora que saca el coste total.
- Puntuaciones de opiniones. Trustpilot prohíbe republicarlas y bloquea el acceso automatizado, así que un número sacado de ahí sería frágil y además un problema de licencia. Publicamos condiciones comprobables en su lugar.
Las tiendas que no están, y por qué
Faltan tiendas, y conviene decir cuáles. Fnac y El Corte Inglés bloquean a cualquier programa que lea sus precios, incluso desde un navegador normal, así que no podemos comprobar sus cifras y no las publicamos. Sabemos que en algunas configuraciones son más baratas que la mejor oferta que enseñamos.
Preferimos decirlo a disimularlo. Una comparativa que se calla lo que no cubre le está diciendo al lector que ya ha mirado todo, y eso es lo que no queremos que asuma nadie: si vas a gastarte mil euros, mira también esas dos.
Cuando algo falla
Si una tienda no responde en una recogida, la comparativa lo dice al pie con su nombre, en lugar de fingir que ese día no existía. Y si detectas un precio que no cuadra con lo que ves en la tienda, escríbenos: es la corrección más útil que podemos recibir. Formulario o hello@iphonenuevo.com.
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